

AGENCIA
Arabia Saudita.- La guerra entre Irán y Estados Unidos registró un nuevo episodio de alta tensión este domingo, luego de que autoridades iraníes afirmaran haber destruido un avión de vigilancia tipo E-3 AWACS durante un ataque contra una base militar en Arabia Saudita.
De acuerdo con la Guardia Revolucionaria iraní, la ofensiva se realizó mediante una operación conjunta con misiles y drones dirigida contra la base Príncipe Salmán, donde presuntamente fue destruido al menos un avión centinela E-3, considerado una pieza clave en las operaciones aéreas estadounidenses.
El aparato, valuado en aproximadamente 295 millones de dólares, es utilizado para tareas de detección de amenazas, control de combate aéreo y vigilancia a larga distancia, gracias a su característico radar rotatorio instalado sobre el fuselaje.
Fuentes citadas por medios internacionales como Bloomberg y The Wall Street Journal confirmaron el ataque, ocurrido el pasado viernes, y señalaron que además habría dejado al menos una decena de militares estadounidenses heridos, así como daños a otras aeronaves.
Sin embargo, el Mando Central de Estados Unidos no ha emitido una postura oficial sobre estos hechos. En contraste, el Ejército estadounidense sostiene que no ha perdido aeronaves tripuladas por fuego enemigo durante la actual campaña, aunque reconoce la caída de varios drones MQ-9 Reaper y daños en aviones de combate.
Este ataque se enmarca en la escalada del conflicto iniciado el pasado 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos contra territorio iraní, lo que desató una serie de represalias por parte de Teherán.
Desde entonces, Irán ha respondido con el lanzamiento de más de mil 200 misiles balísticos y al menos 3 mil 300 drones de ataque, mientras que bombarderos estadounidenses, incluidos modelos B-52 y B-1B, continúan atacando objetivos estratégicos.
En medio de este escenario, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que los mensajes de diálogo por parte de Washington encubren presuntos preparativos para una invasión terrestre, asegurando que el ejército iraní se encuentra listo para responder.
Asimismo, el legislador calificó el momento actual como el más delicado del conflicto, en especial tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien habría señalado como prioridad estratégica la reapertura del estrecho de Ormuz, actualmente bajo control iraní.
La tensión internacional también aumentó luego de que al menos 27 países respaldaran una declaración impulsada por potencias europeas y asiáticas para garantizar la seguridad en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, condenando los ataques iraníes contra buques comerciales y advirtiendo sobre el impacto global en el suministro energético.
La comunidad internacional ha manifestado su preocupación por la escalada del conflicto, al considerar que la interrupción del comercio marítimo y energético representa una amenaza directa para la estabilidad global, mientras continúan los llamados para frenar las hostilidades y evitar una confrontación de mayores proporciones.
