

De la redacción
El Buen Tono
En Yucatán se ha generado controversia tras revelarse la adquisición de cientos de hectáreas de terrenos rurales por parte del gobernador Joaquín “Huacho” Díaz Mena, operaciones que han sido señaladas por sus costos considerados muy por debajo del valor comercial en la región.
De acuerdo con reportes de Imagen Noticias, en un periodo de 11 años se habrían acumulado alrededor de 235 hectáreas en distintas zonas del municipio de Panabá y áreas cercanas, con montos que han despertado dudas entre analistas y observadores públicos.
Entre las operaciones señaladas se encuentra un terreno de 91 hectáreas adquirido en 2015 en San Ramón por aproximadamente 50 mil pesos, lo que implicaría un costo cercano a 500 pesos por hectárea. Posteriormente, en 2020, se reporta la compra de un predio de 68 hectáreas conocido como “Cocoyol” por 500 mil pesos. La operación más reciente, en 2023, corresponde a un terreno de 75.5 hectáreas denominado “San Manuel 1”, adquirido por 1.4 millones de pesos.
Especialistas en bienes raíces consultados en los reportes señalan que el valor promedio de terrenos en esa zona puede oscilar entre 35 mil y 40 mil pesos por hectárea, lo que ha incrementado la atención sobre la diferencia entre los precios de mercado y los montos reportados en estas adquisiciones.
Otro punto que ha generado cuestionamientos es la declaración patrimonial del funcionario, en la que hasta 2023 no se habrían incluido estas propiedades, registrándose únicamente una vivienda y ganado como parte de sus bienes declarados en ese periodo.
En respuesta a los señalamientos, el gobernador ha sostenido que su actividad principal es la ganadería desde hace tres décadas y que las adquisiciones forman parte de inversiones personales realizadas con recursos propios y debidamente registradas.
El caso ha abierto debate público sobre la transparencia patrimonial y el origen de los recursos utilizados para estas operaciones inmobiliarias en la entidad.
