JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

AGENCIA

Ciudad de México.- En la política mexicana, donde la constancia suele ser requisito mínimo, hay casos que desafían la lógica. Uno de ellos es el de Sergio Mayer, quien ha vuelto a colocarse en el centro de la conversación pública, no por su trabajo legislativo, sino por sus aspiraciones rumbo a uno de los cargos más relevantes del país.

El exintegrante del grupo Garibaldi y diputado por Movimiento de Regeneración Nacional ha manifestado su deseo de convertirse en jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Una meta que, en sus propias palabras, no responde a la ambición, sino al “compromiso”.

Sin embargo, el anuncio no ha pasado desapercibido, especialmente porque su paso por la Cámara de Diputados ha sido, para muchos, más anecdótico que sustancial. Su reciente licencia para participar en el reality show “La Casa de los Famosos Telemundo” reforzó la percepción de que su carrera política transcurre entre foros de televisión y no precisamente entre iniciativas legislativas.

Tras su salida del programa, Mayer aseguró que regresaría a su curul, aunque incluso dentro de su bancada fue objeto de sanciones. Aun así, lejos de matizar su postura, el legislador elevó la mira: buscar la Jefatura de Gobierno en los próximos años.

“Me encantaría ser jefe de Gobierno”, declaró en entrevista, proyectando una posible candidatura en el mediano plazo y asegurando que se está preparando para ello.

El problema es que, en el terreno político, la preparación no solo se mide en intenciones. Mientras figuras como Andrés Manuel López Obrador, Claudia Sheinbaum Pardo o Marcelo Ebrard Casaubón construyeron trayectorias sólidas antes de gobernar la capital, el nombre de Mayer aparece más ligado al espectáculo que a resultados tangibles en la función pública.

La lista de quienes han ocupado la Jefatura de Gobierno incluye perfiles con experiencia administrativa, política y operativa, una ruta que contrasta con el historial reciente del legislador.

En ese contexto, la aspiración de Mayer no solo genera sorpresa, sino también cuestionamientos. ¿Se trata de un proyecto político serio o de una extensión del personaje mediático que ha sabido capitalizar la exposición pública?

Mientras tanto, en San Lázaro, su ausencia y bajo perfil legislativo siguen siendo tema de crítica. Porque en política, a diferencia de los realities, no basta con estar en escena: también hay que trabajar.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD