

Agencias
Ciudad de México.- La reinauguración del renovado Estadio Banorte —antes Estadio Azteca—, realizada el pasado 28 de marzo con un partido amistoso entre México y Portugal, terminó envuelta en críticas y polémica, luego de que el actor Damián Alcázar calificara como “Prianistas” a quienes se manifestaron en los alrededores del recinto.
El evento, que buscaba mostrar la modernización de uno de los estadios más emblemáticos del país rumbo a futuros eventos internacionales, estuvo marcado por inconformidades de asistentes, quienes reportaron fallas en el sistema de pago cashless, problemas de conectividad, largas filas de acceso y deficiencias en la visibilidad dentro del inmueble. A esto se sumó el descontento por el alto costo de los boletos y la ausencia en cancha de Cristiano Ronaldo, quien solo participó con un mensaje en video.
En medio del contexto, Alcázar defendió el evento en redes sociales y criticó a quienes protestaban con lonas por temas como la remodelación y la inseguridad, atribuyéndolos a intereses políticos. “Imagínense decir que México no está listo para el Mundial mientras los estadios lucen así”, escribió, acompañando su mensaje con imágenes del estadio lleno.
Sus declaraciones generaron una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios se dividieron entre quienes respaldaron su postura y quienes consideraron que minimiza las críticas legítimas de los asistentes. El episodio reavivó el debate sobre la organización de eventos masivos, el uso de recursos en infraestructura y la polarización política en torno a proyectos públicos.
