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Alejandro Aguilar
El Buen Tono

Córdoba, Ver.- Aunque el Ayuntamiento instala un nuevo consejo de bienestar animal, las declaraciones oficiales y los registros de Tesorería revelan una política de sanciones paralizada y contradicciones que mantienen en el abandono el cumplimiento del reglamento.

El Ayuntamiento de Córdoba puso en marcha el Consejo Consultivo para la Atención y Bienestar de los Animales, un órgano que en teoría debería dar cauce a políticas más efectivas contra el maltrato. Sin embargo, mientras se anuncia esta nueva instancia de participación, el propio Centro de Salud Animal sostiene que el reglamento en la materia “no está en función” y que no se han aplicado multas, a pesar de que la Tesorería Municipal registró cobros por ese concepto durante 2025. La disparidad evidencia que el problema no es la falta de normas, sino la ausencia de voluntad para aplicarlas.

Dione Sánchez Merino, activista de Padrinos con Causa y exintegrante del consejo de bienestar animal en la administración pasada, calificó la situación como un retroceso. Señaló que en el gobierno anterior se argumentaba que el reglamento estaba vigente y solo requería ajustes para su aplicación, pero ahora la propia autoridad municipal afirma que no está en uso. “Hoy vamos en retroceso porque ahora dicen que el reglamento no está en uso, entonces pues cada día vemos más lejos la cuestión de aplicar las multas, eso es lo que realmente urge”, expresó.

La urgencia, detalló, recae en que la facultad sancionadora es exclusiva del ayuntamiento; y es que las rescatistas independientes enfrentan a diario el abandono y el maltrato sin contar con herramientas coercitivas. “El día que lleguen las multas y que de verdad administración sí las pueda aplicar, ese día vamos a ver una reducción importante a todo lo que hoy vemos”, afirmó.

Agregó que esos recursos, además, podrían destinarse al propio Centro de Salud Animal para hacerlo sustentable. “Sería un ingreso fuerte para el ayuntamiento que en verdad las aplique, y pues adelante que ahora sí se haga algo y se vea sobre todo”, concluyó.

HOY SIN VOLUNTAD

La contradicción entre lo declarado por el Centro de Salud Animal y los registros de la Tesorería, que en 2025 documentó al menos dos cobros por multas de bienestar animal, pone en evidencia que el reglamento sí ha sido operativo en el pasado.

Desde febrero de 2026, el CSA ha respondido a múltiples solicitudes de información ciudadana a través de la Plataforma Nacional de Transparencia. En el expediente con folio 950546126000210, el titular del centro, Héctor Espinoza Guillén, informó que en lo que iba del año se habían recibido seis quejas por maltrato animal, pero que no se había aplicado ninguna sanción o multa. La razón oficial, asentada en oficios posteriores, fue que “el reglamento de salud animal no está en función”.

Esa afirmación contrasta con los registros de la Tesorería Municipal obtenidos mediante una solicitud de información. En un oficio fechado el 17 de marzo de 2026, la dependencia entregó un listado de pagos donde aparecen dos cobros por “Multas de Bienestar” en 2025: uno por 543 pesos y otro por 566 pesos, ambos derivados de capturas de perros en vía pública. La existencia de esos cobros demuestra que el reglamento sí ha sido aplicado en el pasado, lo que vuelve insostenible el argumento de que actualmente “no está en función”.

Los expedientes de transparencia también revelan otras deficiencias estructurales. En respuesta al folio 950546126000219, el CSA señaló que sus políticas de transparencia se publican en una página de Facebook y que los mecanismos de seguimiento a denuncias son únicamente vía telefónica, sin registro público. En el folio 950546126000217, el centro entregó formatos en blanco de ingreso, adopción y eutanasia, pero no los registros llenos que permitirían conocer cuántos animales fueron reclamados, adoptados o sacrificados.

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