

Sandra González
EL BUEN TONO
Orizaba, Ver.- En medio de un mundo atravesado por la tecnología y la inmediatez digital, el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Francisco Cervantes Merino, lanzó un llamado directo, al advertir que la inteligencia artificial no puede sustituir la experiencia de fe, ni el contacto humano en la evangelización, durante la misa solemne celebrada en la Catedral de San Miguel Arcángel.
En el marco de la misa crismal, donde los sacerdotes renovaron sus promesas de obediencia, castidad y servicio, el mensaje episcopal tomó un giro hacia los desafíos contemporáneos. Si bien reconoció que herramientas como el internet y la inteligencia artificial forman parte de la vida cotidiana -incluso del clero-, advirtió que estas no deben desplazar el núcleo de la misión pastoral: El encuentro personal, la escucha y el acompañamiento espiritual.
