

De la redacción
El Buen Tono
Una ballena jorobada que permaneció varada durante varios días en aguas poco profundas del mar Báltico, cerca del puerto de Wismar, en Alemania, logró liberarse momentáneamente, pero horas después volvió a quedar atrapada en la misma zona, generando preocupación entre autoridades y expertos.
El cetáceo, un macho joven de entre 12 y 15 metros de longitud, consiguió salir del área donde estaba atorado desde el fin de semana. Inicialmente se dirigió hacia el puerto, pero posteriormente cambió su rumbo hacia mar abierto, lo que fue considerado una señal positiva por especialistas.
Durante la mañana del martes, el animal fue visto nadando libremente frente a la bahía de Wismar, lo que generó optimismo entre los equipos de rescate. Sin embargo, esa esperanza se desvaneció cuando, horas más tarde, la ballena volvió a quedar varada cerca de la isla de Poel, en la misma bahía.
Expertos señalaron que la situación refleja el estado de debilidad del animal, el cual podría necesitar descanso antes de intentar nuevamente su salida hacia aguas más profundas. A pesar de ello, indicaron que la ballena aún tiene la capacidad de moverse por sí misma si logra recuperar energía.
Las autoridades ambientales y especialistas continúan evaluando si intervenir nuevamente de forma delicada para motivar al cetáceo a retomar su camino hacia el mar del Norte y posteriormente al océano Atlántico, su hábitat natural.
La ballena fue vista por primera vez en la región el pasado 3 de marzo, y hasta ahora se desconoce la razón exacta por la que ingresó al mar Báltico, aunque se presume que pudo haberse desorientado durante su migración o al seguir un banco de peces.
