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De la redacción
El Buen Tono

Reportes en Estados Unidos señalan que durante la administración de Barack Obama se habrían iniciado operaciones encubiertas en Libia con el objetivo de apoyar a grupos rebeldes que buscaban derrocar al gobierno de Moammar Gadhafi. Estas revelaciones han reactivado el debate sobre la diferencia entre acción encubierta y operaciones clandestinas dentro del ámbito de la inteligencia internacional.

De acuerdo con especialistas en inteligencia, una operación encubierta es una acción de un gobierno para modificar la situación política, económica o militar de otro país de forma oculta. En cambio, las actividades clandestinas se asocian más con el espionaje tradicional y la recopilación secreta de información.

En el caso de Estados Unidos, la ley establece desde 1974 que cualquier operación encubierta debe contar con una autorización presidencial previa, conocida como “hallazgo” o “finding”, además de una notificación a líderes clave del Congreso. Estas exigencias no aplican de la misma forma a las operaciones clandestinas.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) es el principal organismo encargado de este tipo de acciones, aunque en varios casos también han participado unidades militares de fuerzas especiales.

A lo largo de la historia moderna, diversas operaciones atribuidas o respaldadas por Estados Unidos han sido documentadas en distintas regiones del mundo:

EUROPA, 1948: financiamiento y propaganda para influir en elecciones y frenar el avance de partidos comunistas en Italia y Francia.
ALBANIA, 1949: intentos de derrocar al gobierno comunista con apoyo de inteligencia británica, operación infiltrada por un agente soviético.
FILIPINAS, 1948-1954: apoyo a campañas contrainsurgentes contra movimientos rebeldes de izquierda.
IRÁN, 1953: operación “Ajax” para derrocar al primer ministro Mohammad Mossadeq tras la nacionalización del petróleo.
GUATEMALA, 1954: derrocamiento del presidente Jacobo Árbenz mediante una operación respaldada por inteligencia estadounidense.
CUBA, 1959-1960s: múltiples intentos de desestabilización contra el gobierno de Fidel Castro.
CUBA, 1961: invasión fallida en Bahía de Cochinos.
LAOS, 1964: entrenamiento de fuerzas locales para combatir movimientos comunistas.
VIETNAM, 1945-1973: programas de inteligencia y operaciones como “Phoenix” contra líderes del Viet Cong.
CHILE, 1973: apoyo indirecto al golpe militar que derrocó a Salvador Allende.
ANGOLA, 1975: apoyo a grupos armados en el contexto de la independencia del país.
NICARAGUA, 1981: financiamiento de los “contras” contra el gobierno sandinista.
AFGANISTÁN, 1979-1989: apoyo a insurgentes durante la invasión soviética.
AFGANISTÁN, 2001-presente: participación de inteligencia y fuerzas especiales en operaciones contra el régimen talibán.

El debate sobre estas acciones continúa vigente en el análisis de la política exterior estadounidense y su influencia en distintos conflictos internacionales.

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