

De la redacción
El Buen Tono
La misión Artemis II ya está en marcha y marca un nuevo capítulo en la exploración espacial. Los cuatro astronautas a bordo de la nave Orión despertaron este jueves tras su despegue desde Florida, iniciando así su primer día completo en el espacio con una fase clave: orbitar la Tierra antes de dirigirse hacia la Luna.
El lanzamiento, realizado desde Cabo Cañaveral, dio paso a una etapa inicial de aproximadamente 24 horas en órbita terrestre. Durante este periodo, el equipo de NASA evalúa el funcionamiento de todos los sistemas de la nave para decidir si la misión continúa según lo planeado o si debe ser abortada por seguridad.
Como parte de las primeras maniobras, la nave encendió su motor principal durante 43 segundos para ajustar su trayectoria, colocándose en una órbita alta estable que le permitirá alinearse con su ruta hacia la Luna. Mientras tanto, los astronautas alternan periodos de descanso con actividades técnicas, siguiendo una estricta agenda supervisada desde Tierra.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. Este equipo será protagonista de un momento histórico si logran completar el trayecto previsto.
De avanzar sin contratiempos, Artemis II alcanzará el lado más oculto de la Luna el próximo 6 de abril, estableciendo un nuevo récord como el punto más lejano en el espacio profundo al que ha llegado la humanidad, a más de 400 mil kilómetros de la Tierra.
Esta misión, con una duración estimada de 10 días, representa el segundo paso del programa Artemis, tras el vuelo no tripulado realizado en 2022. El objetivo final es preparar futuras expediciones que buscan llevar nuevamente al ser humano a la superficie lunar en 2028, así como establecer una presencia permanente que sirva como base para futuras misiones hacia Marte.
