

DE LA CORRESPONSALÍA
EL BUEN TONO
Nogales.- Lo que inició como una jornada refrescante para una familia se convirtió en una emergencia que movilizó a los cuerpos de auxilio el Viernes Santo.
Elementos del Patronato de Bomberos Paramédicos Metropolitanos evitaron la muerte de dos niños que realizaban actividades acuáticas en la laguna de Nogales.
El primer incidente ocurrió alrededor de las 12:35 horas. Un adolescente de 14 años, identificado como Javier García, comenzó a presentar complicaciones mientras nadaba: escalofríos, alteraciones visuales y pérdida momentánea de la visión.
En medio de la situación, un joven de 16 años, identificado como Huriel Sierra, logró auxiliarlo, lo que permitió ganar tiempo para la intervención de los cuerpos de emergencia.
Durante la valoración, los paramédicos detectaron signos de hipotensión e inflamación en la pantorrilla del menor, quien recibió atención prehospitalaria en el lugar.
Luego de ser estabilizado mediante monitoreo de signos vitales, reposo y observación, el adolescente fue canalizado a la Cruz Roja en Ciudad Mendoza, donde se reportó fuera de peligro y todo quedó en un susto.
EMPEZÓ A HUNDIRSE
Minutos más tarde, alrededor de las 12:50 horas, ocurrió un segundo caso en el mismo sitio. Un niño de nueve años, identificado como Gael “N”, comenzó a tener dificultades para mantenerse a flote.
Según los reportes, el menor empezó a hundirse y a presentar movimientos descoordinados, lo que alertó a quienes se encontraban en la zona. Los elementos de Bomberos Metropolitanos actuaron de inmediato y lo rescataron del agua.
Durante la valoración, el niño se encontraba consciente, aunque con respiración agitada y en estado de ansiedad, sin lesiones visibles. Fue estabilizado en el lugar y mantenido bajo observación.
