

AGENCIA
Ciudad de México.– A más de cinco semanas del bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, el mundo enfrenta una crisis en la cadena de suministro que ya es considerada la más grave desde la pandemia, con efectos directos en la energía, el comercio y la seguridad alimentaria.
El conflicto se intensificó tras los ataques militares iniciados el 28 de febrero entre Estados Unidos y Israel, lo que provocó una caída del 97 porciento (%) en el tránsito marítimo por esta ruta estratégica. La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que la disrupción podría convertirse en la mayor de la historia.
Como consecuencia, el precio del crudo Brent se disparó hasta los 141.36 dólares por barril a inicios de abril, mientras que los costos del combustible aéreo aumentaron 70%, según declaró Scott Kirby, director ejecutivo de United Airlines.
El Estrecho de Ormuz es clave para el comercio mundial: Por ahí circula el 20% del petróleo global y una cuarta parte del comercio marítimo de fertilizantes. Actualmente, los flujos de crudo cayeron de 20 millones de barriles diarios a apenas 1.5 millones, afectando también el suministro de gas natural licuado, petroquímicos, metanol, aluminio y helio.
El impacto económico ya es visible. La UNCTAD prevé que el crecimiento del comercio mundial se desacelere significativamente, pasando de un estimado de 4.7% para 2025 a entre 1.5% y 2.5% en el corto plazo.
En el sector marítimo, empresas como Hapag-Lloyd y MSC ya incrementaron sus tarifas, mientras que los costos de flete podrían subir entre 15% y 20%. A esto se suma el aumento de entre 300% y 500% en las primas de seguros por riesgo de guerra, alcanzando hasta un millón de dólares por viaje.
La crisis también tiene un impacto humanitario. El Programa Mundial de Alimentos (WFP) alertó que 45 millones de personas adicionales podrían enfrentar hambre aguda en 2026 si el conflicto se prolonga, mientras 70 mil toneladas de alimentos permanecen varadas en la zona.
Analistas de Macquarie Group estiman un 40% de probabilidad de que el conflicto se extienda hasta junio, y advierten que un cierre prolongado podría eliminar hasta 2.2 billones de dólares del PIB global.
Especialistas como Rory Johnston advierten que, de mantenerse el bloqueo, el mundo podría enfrentar una recesión global profunda. El desenlace dependerá en gran medida del ultimátum fijado por Donald Trump, quien dio como plazo el 6 de abril para que Irán reabra una de las rutas comerciales más importantes del planeta.
