

De la redacción
El Buen Tono
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó un alto al fuego temporal de 32 horas en el conflicto en Ucrania con motivo de la celebración de la Pascua ortodoxa, en un movimiento que vuelve a poner sobre la mesa los intentos por frenar la guerra, aunque sea de forma momentánea.
De acuerdo con el decreto difundido por el Kremlin, la tregua comenzará a las 16:00 horas del sábado y se extenderá hasta el final del domingo, periodo durante el cual las fuerzas rusas deberán cesar las hostilidades.
La decisión se produce días después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, planteara una pausa en los ataques, particularmente contra la infraestructura energética, durante la misma festividad religiosa. Según se informó, la propuesta fue transmitida a través de Estados Unidos, país que ha mediado en conversaciones entre Moscú y Kyiv en medio de un conflicto que ya se extiende por cinco años.
Sin embargo, los antecedentes generan escepticismo. En la Pascua anterior, Rusia ya había declarado una tregua unilateral de 30 horas, pero ambas partes se acusaron mutuamente de violaciones al acuerdo, lo que dejó en evidencia la fragilidad de estos esfuerzos.
A finales de marzo, el Kremlin había rechazado públicamente una tregua conjunta propuesta por Ucrania. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, señaló entonces que la responsabilidad de avanzar hacia la paz recae en Kyiv, insistiendo en que no basta con un alto al fuego temporal.
El nuevo anuncio revive la incertidumbre sobre si esta pausa logrará cumplirse o si, como en ocasiones anteriores, quedará marcada por acusaciones cruzadas en medio de una guerra que continúa sin una solución clara.
