

Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba.- El ayuntamiento de Córdoba aprobó un gasto de 5 millones 200 mil pesos en servicios de auditoría técnica y evaluación externa para el ejercicio fiscal 2026, recursos etiquetados dentro del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUNDF).
La partida, aunque permitida por la normativa, encierra una práctica común pero cuestionable: contratar despachos privados para que revisen (maquillen) y potencialmente justifiquen el uso de los recursos públicos, justo cuando se espera que el propio aparato municipal garantice la transparencia.
De acuerdo con el expediente de obras y acciones, dos proyectos concentran esta bolsa: “Pago de auditoría técnica a la obra pública del ejercicio 2026” (clave 2026300440266) por una asignación de 4 millones de pesos, y “Servicio especializado para la evaluación de consistencia y resultados del FAISMUN y FORTAMUN del ejercicio fiscal 2026” (clave 2026300440267) por un monto de 1 millón 200 mil pesos. Ambos contratos están etiquetados como “Gastos indirectos” y “Verificación y seguimiento”, pero en la práctica funcionan como un blindaje preventivo. No hay información pública sobre qué despachos serán contratados ni bajo qué criterios de selección. El monto total supera lo que muchos municipios de tamaño similar destinan a obra social directa.
Los fondos federales permiten hasta un 3% para gastos indirectos. Sin embargo, el destino de estos 5.2 millones revela otra lógica: se gasta dinero público para maquillar el robo al erario. En lugar de fortalecer la contraloría interna o la participación ciudadana, el gobierno municipal prefiere pagar a externos que, en el mejor de los casos, generarán informes que nadie lee y, en el peor, servirán para “amarrarse el dedo”, es decir, simular controles mientras se evitan sanciones.
La práctica se repite año con año, administración tras administración. La etiqueta “auditoría” se convierte así en un mecanismo de legitimación a posteriori, no de prevención; es decir, roban dinero del erario público, maquillando cuentas para que no los descubran en otros rubros.
