

De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- En la Dirección de Tránsito y Seguridad Vial de Córdoba a parte del desorden y desconocimiento: hay control de la información y decisión de ocultarla.
Bajo el mando de David Flores Cervantes, alias “El Gavilán”, la corporación sí sabe cuántos accidentes ocurren, cuánto se cobra y cómo opera el sistema. Lo que no hace es transparentarlo, para evitar que se exhiba el tamaño real del dinero que circula fuera de los registros oficiales.
El 20 de marzo de 2026, a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (folio 950546126000329), un ciudadano solicitó datos básicos: número total de accidentes viales entre enero y marzo de 2026, clasificación por tipo, personas lesionadas y fallecidas, relación de siniestros con víctimas mortales y cantidad de peritajes realizados. La respuesta del subdirector Flores Cervantes, contenida en el oficio STMYSV/JJ/107/2026, fue tan cínica como reveladora: “esta institución no constituye un ente estadístico, ni cuenta con información consolidada sobre lo peticionado”.
No es que no tengan los datos. Es que no les conviene soltarlos.
En marzo de 2026, la dependencia reportó ante el municipio apenas 15 mil pesos por concepto de multas de tránsito. Una cifra que no resiste el análisis más básico: un solo accidente puede generar una multa de 7 mil 500 pesos (equivalente a 50 UMA’s), más otros 7 mil 500 pesos por servicio de grúa, sin contar los días de depósito en el corralón.
Es decir, con uno o dos choques se rebasa lo que oficialmente ingresó en todo el mes.
Pero los choques no son uno ni dos. Son diarios.
Reportes recabados por este medio, a partir de llamadas a servicios de emergencia y monitoreo de redes oficiales de Protección Civil, apuntan a una media de entre cuatro y cinco accidentes por día solo en la zona urbana de Córdoba. Eso elevaría los ingresos reales por multas y arrastres a un rango de entre 30 mil y 40 mil pesos diarios, y más de 900 mil pesos mensuales.
Dinero que, simplemente, no aparece registrado en las cuentas municipales.
Ahí está la clave: si se transparenta el número real de accidentes, cualquier ciudadano puede calcular cuánto debería ingresar por concepto de infracciones, grúas y corralón.
Entonces quedaría al descubierto el desfase… y el destino de ese dinero. Por eso lo esconden.
Como lo publicó su diario El Buen Tono este 10 de abril, la Dirección de Tránsito opera bajo un esquema de cuotas.
Agentes de la corporación han denunciado, bajo reserva de su identidad, que cada turno tiene una meta diaria de entre 3 mil y 5 mil pesos que debe ser entregada a los mandos medios. Quien no cumple, es rotado a zonas de menor afluencia o sancionado con descansos.
El oficio de respuesta a la solicitud de transparencia reconoce la existencia de “documental operativa en proceso de integración”, pero no la entrega.
Es decir, los registros existen, están en formato físico o digital, pero no se ponen a disposición del público en general.
La ley de transparencia obliga a entregar versiones públicas testando datos personales. Eso no ocurrió. Lo que dicen los números que sí se conocen.
De acuerdo con datos de la Cruz Roja de Córdoba, durante el primer trimestre de 2026 se registró un aumento del 100 por ciento en muertes por accidentes vehiculares en comparación con el mismo periodo de 2025: seis personas fallecidas y 236 lesionadas.
Ese total de siniestros atendidos por la Cruz Roja representa solamente una fracción de los accidentes viales totales, pues no todos requieren traslado de ambulancias.
Sin embargo, la Dirección de Tránsito no ha emitido ningún reporte estadístico oficial en lo que va del año. La última información consolidada disponible data de 2024, cuando el municipio reportó 1 mil 203 accidentes viales en todo el año, un promedio de 3.3 diarios.
La cifra de 2026, según fuentes internas, supera ya los 400 accidentes solo en el primer trimestre.
El antecedente lo explica todo. En Cancún, donde Flores Cervantes ocupó la dirección de la Policía Turística y Preventiva, fue señalado por esquemas de extorsión y cobro de cuotas de hasta 30 mil pesos a policías, protección a redes de prestamistas “gota a gota” y nexos con el cártel de Caborca.
Una denuncia por intento de homicidio en su contra fue presentada por un periodista quintanarroense.
Su llegada a Córdoba fue posible tras el respaldo del alcalde Manuel Alonso Cerezo y del primer damo Luis Abella Alvarado.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal confirmó que no existe registro de David Flores Cervantes en el sistema de control de confianza.
En febrero de 2026, un cuerpo sin vida fue abandonado en la autopista Córdoba – Veracruz con un narcomensaje dirigido a “El Gavilán”: “Hay está tu primer cobrador de piso GAVILÁN… ojalá fuera por honesto adelante, pero es porque te quieres quedar con el pastel completo”.
Hoy, ya como titular de Tránsito en Córdoba, ese modelo no solo sigue vivo: opera con estructura, con protección y con un solo propósito: que no se sepa cuánto dinero realmente circula. Por eso la respuesta a la solicitud de transparencia fue una negativa disfrazada de “no somos un ente estadístico”. Por eso los reportes de accidentes no se publican. Por eso las multas no llegan a las arcas.
La solicitud de información fue presentada en ejercicio de los artículos 6° y 8° de la Constitución.
Finalmente, la respuesta de “El Gavilán” es una violación a ese derecho y una prueba de que en su dirección los números sí existen, pero se esconden para que nadie los sume.
