

**No compran equipo militar, ni equipo para escuelas, ni hospitales, ni carreteras, ni nada. Solo salen familias mega millonarias cada sexenio y México cada vez más en el rezago
AGENCIA
Nacional.- En un contexto global marcado por el incremento en la producción y comercialización de armamento —niveles no vistos desde la Guerra Fría—, México ha quedado rezagado en el mapa internacional de adquisiciones militares.
De acuerdo con datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz, al comparar los periodos 2016-2020 y 2021-2025, el país dejó de figurar como un actor relevante en la compra de armamento convencional. La caída es significativa: México pasó del lugar 35 al 104 en el ranking mundial, lo que representa un descenso de 93 % en sus importaciones.
Este retroceso contrasta con la tendencia global. En el periodo más reciente, los principales receptores de armas fueron Ucrania, India, Arabia Saudí, Qatar y Pakistán, concentrando el 35 % de las importaciones globales.
Europa lidera como la región con mayor volumen de adquisiciones, con 33 % del total, impulsada por tensiones geopolíticas recientes. En contraste, América Latina apenas representa el 5.6 %, aunque con un crecimiento del 31 % en Sudamérica, donde varios países han iniciado procesos de modernización militar.
Brasil encabeza este impulso regional. Es el único país latinoamericano dentro de los 40 principales importadores, ubicado en el puesto 25, con un incremento del 150 % en sus compras. El país concentra 1.5 % de las importaciones globales y 21 % en la región. Su estrategia incluye el desarrollo del caza supersónico Saab F-39E Gripen, producto de una alianza entre Saab y Embraer, que marca un paso clave en su fortalecimiento militar.
Otros países también avanzan. Colombia iniciará la recepción de cazas Gripen entre 2026 y 2032, mientras que Argentina ha incorporado aviones F-16 Fighting Falcon y vehículos blindados M1126 Stryker. Por su parte, Uruguay y Paraguay han sumado aeronaves A-29 Super Tucano, y Perú ya autorizó recursos para adquirir 24 cazas supersónicos.
En contraste, México ha limitado sus adquisiciones en los últimos años. Entre 2016 y 2020, sus principales proveedores fueron Estados Unidos, Países Bajos, Francia e Israel. Sin embargo, en el periodo más reciente, el 82 % de las compras provino de Emiratos Árabes Unidos, seguido de Estados Unidos con 14 % y Suecia con 4 %.
Las adquisiciones han sido puntuales. Desde 2023, el gobierno mexicano incorporó 19 vehículos tácticos blindados Spartan y 340 unidades del blindado Ocelotl —basado en el modelo Cobra 4 de la empresa Streit Group— diseñados para el transporte y operaciones tácticas del Ejército. También destacan compras de sensores y armamento naval para patrullas oceánicas clase Yucatán, así como la modernización de sistemas del Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo.
Este bajo nivel de inversión se atribuye, en parte, a la cancelación de programas de reequipamiento militar durante la administración federal anterior, lo que habría frenado por al menos siete años la modernización de las Fuerzas Armadas.
Aunque existen planes para fortalecer las capacidades en aire, mar y tierra, especialistas advierten que el país enfrenta un rezago importante frente a otras naciones de la región, donde la carrera por la modernización militar ya está en marcha.
El caso de México evidencia una paradoja: Mientras el mundo acelera su rearme ante un entorno cada vez más incierto, el país reduce su presencia en el mercado internacional de armamento, dejando abierta la interrogante sobre su capacidad de respuesta ante futuros escenarios de seguridad.
