

Agencias
Ciudad de México- .– Una investigación internacional reveló que instituciones públicas de salud en México adquirieron y suministraron medicamentos falsificados para tratar cáncer, lo que provocó efectos adversos en pacientes e incluso la muerte de al menos una persona.
El caso se centra en Keytruda, un fármaco de inmunoterapia fabricado por Merck, considerado uno de los tratamientos más avanzados contra diversos tipos de cáncer. Sin embargo, su alto costo —que en México puede alcanzar hasta 97 mil pesos por frasco— ha limitado su acceso y ha impulsado la aparición de un mercado negro.
Uno de los casos documentados es el de Francisco Chávez Valle, paciente con cáncer avanzado, quien recibió el medicamento en un hospital del ISSSTE en Mérida. Tras su aplicación, presentó síntomas graves como parálisis, dolores intensos y temblores. Posteriormente, descubrió que los frascos pertenecían a lotes previamente señalados por Cofepris como falsificados.
La investigación, coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, identificó que al menos 10 instituciones públicas adquirieron medicamentos correspondientes a lotes falsos entre 2022 y 2026. Estos productos fueron detectados en hospitales del IMSS, ISSSTE y otras dependencias en diversas entidades del país.
El problema no es menor: la farmacéutica ha presentado denuncias ante la Fiscalía General de la República, que acumula al menos 30 investigaciones relacionadas con la falsificación del medicamento. Sin embargo, hasta ahora no existen sentencias ni responsables identificados, lo que evidencia fallas en la procuración de justicia.
Especialistas advierten que el alto precio de este tipo de tratamientos ha generado dos realidades: un sistema formal con acceso limitado y un mercado ilegal donde pacientes, ante la desesperación, recurren a opciones más baratas sin garantías de autenticidad.
Además de los daños a la salud, el caso expone una crisis estructural en el sistema sanitario mexicano, donde medicamentos de alta especialidad pueden ser sustituidos por falsificaciones incluso dentro de hospitales públicos.
La farmacéutica también confirmó que México es uno de los países más afectados por este tipo de delitos, considerados ya como una nueva área de operación del crimen organizado. Mientras tanto, pacientes continúan en riesgo en medio de un sistema que no ha logrado frenar la distribución de medicamentos falsos.
