

AGENCIA
Ciudad de México.- Ante el incremento de asaltos y las recientes protestas con bloqueos carreteros, el gobierno federal puso en marcha el “Plan Cero Robo a Carreteras”, una estrategia de seguridad enfocada en combatir el robo al autotransporte en entidades consideradas focos rojos.
El anuncio fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el comandante de la Guardia Nacional, Guillermo Briseño, quienes señalaron que la medida responde a la creciente inseguridad que enfrentan los transportistas en carreteras del país.
Despliegue y zonas prioritarias
Como parte del operativo, se desplegaron más de 20 mil elementos especializados para vigilar cerca de 50 mil kilómetros de carreteras federales. La estrategia se concentra en tramos de alta incidencia delictiva en estados como Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí.
Entre las rutas prioritarias destacan la autopista México-Puebla y el corredor hacia Veracruz, identificados como puntos críticos por operadores del transporte de carga.
Resultados y estrategia
De acuerdo con autoridades federales, el plan ya ha permitido la recuperación de vehículos robados y una disminución en los delitos en tramos vigilados. Además, se mantiene comunicación directa con cámaras del autotransporte para atender denuncias y coordinar acciones en tiempo real.
El esquema combina patrullajes con el uso de tecnología e inteligencia para prevenir delitos, más allá de la presencia visible de elementos de seguridad.
En el caso de Puebla, se reportan reducciones superiores al 50% en robos carreteros en años recientes, resultado de la coordinación entre autoridades federales y estatales.
Alcances y limitaciones
El comandante Briseño aclaró que el plan está enfocado en el robo al transporte de carga, mientras que la seguridad en el transporte público de pasajeros sigue siendo responsabilidad de gobiernos estatales y municipales, aunque con apoyo federal.
Inseguridad y presión del sector
Las movilizaciones de transportistas han sido constantes en diversas regiones del país, como respuesta a la inseguridad en carreteras, que incluye robos, agresiones y extorsiones.
Operadores denuncian no solo la acción del crimen organizado, sino también presuntos abusos por parte de autoridades locales, como cobros ilegales y amenazas, lo que incrementa los costos y riesgos de su actividad.
El “Plan Cero Robo a Carreteras” busca contener esta problemática, aunque el sector advierte que los resultados deberán ser sostenidos para recuperar la confianza en las vías de comunicación del país.
