

De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra tres personas y dos empresas acusadas de participar en el reclutamiento y despliegue de exmilitares colombianos para combatir junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en el conflicto armado de Sudán, que ya entra en su cuarto año.
Las medidas fueron anunciadas por el Departamento del Tesoro y forman parte de una serie de acciones dirigidas contra las FAR, grupo paramilitar que enfrenta al ejército sudanés desde abril de 2023 y que ha sido señalado por organizaciones internacionales por presuntas violaciones graves a los derechos humanos.
De acuerdo con la información oficial, las personas y empresas sancionadas habrían operado desde Colombia para captar a exsoldados y enviarlos al conflicto, donde desempeñaban funciones de combate y apoyo técnico en distintos puntos del país africano.
Entre las entidades señaladas se encuentran agencias de reclutamiento con sede en Bogotá, así como directivos y responsables vinculados a estas operaciones. Según el Tesoro, cientos de exmilitares colombianos han sido movilizados desde 2024 hacia Sudán.
Las autoridades estadounidenses han acusado a las FAR de cometer ejecuciones sumarias, violencia sexual, ataques con motivación étnica y tortura en zonas bajo su control. También se les relaciona con ataques recientes en la región de Darfur, donde informes internacionales han documentado miles de muertes en pocos días durante ofensivas armadas.
El conflicto entre el ejército sudanés y las FAR estalló en abril de 2023 en la capital Jartum y se extendió rápidamente por todo el país. Desde entonces, ha dejado decenas de miles de muertos y ha provocado una de las peores crisis humanitarias del mundo, con millones de personas desplazadas y en necesidad urgente de asistencia.
