

De la redacción
El Buen Tono
Monterrey vivió una noche para el olvido tras caer 1-3 en casa frente al Pachuca, resultado que dejó al equipo regiomontano al borde de la eliminación en el Clausura 2026 y envuelto en un fuerte ambiente de tensión tanto en la cancha como en la tribuna.
El encuentro, disputado en el Estadio BBVA, comenzó con ilusión para los locales luego de que Lucas Ocampos adelantara a Rayados al minuto 21 desde el punto penal. Sin embargo, la ventaja no fue suficiente para sostener el control del partido.
Pachuca reaccionó con autoridad y terminó imponiendo condiciones con anotaciones del brasileño Kenedy, de Alan Bautista y del ecuatoriano Enner Valencia, este último en una jugada donde la defensa regiomontana quedó completamente desubicada.
El cierre del encuentro estuvo marcado por la frustración del conjunto local, que fue despedido entre abucheos por parte de su afición. A la derrota se sumó un momento de alta tensión al minuto 79, cuando Lucas Ocampos salió de cambio por decisión técnica.
El atacante argentino mostró evidente molestia al abandonar el terreno de juego. Tras saludar brevemente a Uros Durdevic, quien ingresó en su lugar, rechazó el gesto de despedida del auxiliar Nico Sánchez, retirando la mano del entrenador antes de dirigirse visiblemente molesto hacia la banca, lo que encendió aún más la polémica en torno al plantel.
Con este resultado, Monterrey queda en una situación comprometida, a cuatro puntos de la zona de clasificación cuando restan únicamente seis unidades por disputarse, dejando su futuro en el torneo prácticamente condicionado a una combinación de resultados poco favorable.
