

Redacción
México.- Un operativo realizado en Houston, Texas, por autoridades de Estados Unidos colocó en el centro de una investigación a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, por su presunta relación con una red de contrabando de hidrocarburos conocida como “huachicol fiscal”.
De acuerdo con reportes, agentes del FBI, el Internal Revenue Service (IRS) y el Department of Homeland Security realizaron un cateo en las oficinas de la empresa Ikon Midstream, donde aseguraron computadoras y servidores como parte de una indagatoria por presuntos envíos ilegales de diésel y gasolina a México sin el pago de impuestos durante varios años.
Las investigaciones apuntan a un esquema en el que, presuntamente, se falsificaban permisos de importación dentro de Petróleos Mexicanos para hacer pasar combustibles como aceites lubricantes, evadiendo así cargas fiscales. Este mecanismo habría generado ganancias millonarias y estaría vinculado a una red de funcionarios y operadores.
Entre los casos bajo análisis destaca el del buque Torm Agnes, que habría transportado miles de barriles de diésel con documentación presuntamente alterada. Asimismo, las autoridades buscan establecer posibles vínculos entre la empresa estadounidense y compañías mexicanas señaladas como fachadas de grupos delictivos como el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Hasta el momento, no hay cargos formales, pero las agencias estadounidenses analizan la información decomisada para determinar responsabilidades. De confirmarse las irregularidades, el caso podría escalar a procesos judiciales en Estados Unidos.
