

De la redacción
El Buen Tono
El Comité Olímpico Internacional (COI) analiza cambios profundos en el futbol varonil de los Juegos Olímpicos con el objetivo de acercarlo al formato y nivel competitivo de una Copa del Mundo. Así lo dio a conocer el vicepresidente del organismo, Juan Antonio Samaranch, quien confirmó que ya existen conversaciones con Gianni Infantino para avanzar en esta dirección.
Durante un foro celebrado en Madrid, Samaranch explicó que ambas instituciones mantienen intereses distintos, pero coincidió en que existe voluntad de lograr acuerdos que impulsen cambios relevantes en el futuro del futbol olímpico. La intención del COI es que la competencia masculina deje de ser limitada en comparación con otros torneos internacionales y gane mayor relevancia dentro del calendario global.
Actualmente, el torneo olímpico varonil se disputa con selecciones sub-23 y solo permite tres jugadores mayores por equipo, una diferencia notable frente a la Copa del Mundo organizada por la FIFA. Sin embargo, cualquier modificación implicaría ajustes complejos en la estructura del futbol internacional.
De cara a Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, ya se ha confirmado una reducción en el número de equipos participantes en la rama varonil, pasando de 16 a 12 selecciones, mientras que el torneo femenil crecerá de 12 a 16. Estos movimientos reflejan una reconfiguración del programa olímpico que seguirá evolucionando en los próximos años.
Samaranch también advirtió que el calendario deportivo mundial enfrentará cambios significativos, incluso con la posibilidad de que futuras ediciones de los Juegos Olímpicos de verano se realicen en otoño, debido a factores como el calentamiento global y las condiciones climáticas en distintas regiones del planeta.
Las propuestas no han estado exentas de críticas. El presidente de LaLiga, Javier Tebas, expresó su preocupación por el impacto que tendría un mayor peso del futbol en los Juegos Olímpicos. Señaló que esto podría saturar aún más el calendario internacional, afectar los ingresos de los clubes y reducir los periodos de descanso de los jugadores.
El debate entre el COI, la FIFA y las ligas profesionales refleja la tensión entre el crecimiento del espectáculo deportivo y los límites operativos de una industria que ya enfrenta una carga competitiva cada vez más exigente. Mientras avanzan las negociaciones, el futuro del futbol olímpico se perfila como uno de los temas clave en la transformación del deporte a nivel global.
