JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
publicidad PUBLICIDAD

Adriana Estrada

El Buen Tono.

Orizaba.- La falta de planeación y una evidente negligencia en materia de prevención por parte de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) están convirtiendo la autopista Puebla-Orizaba (150-D) en un foco constante de retrasos, pérdidas económicas y peligro latente para los automovilistas. A pesar de que el organismo cuenta con la infraestructura necesaria para alertar a los conductores, omite su uso deliberadamente, generando embotellamientos severos y el riesgo inminente de accidentes por alcance.

De acuerdo con transportistas que recorren la zona de manera frecuente, CAPUFE realiza reparaciones en diversos tramos carreteros sin desplegar la señalización adecuada ni el equipo de alerta temprana con el que supuestamente está dotado, como si esa decisión se debiera a que buscan “ahorrarse” la colocación de sus camionetas con pantallas electrónicas móviles, cuando esas herramientas están diseñadas específicamente para advertir sobre tráfico lento o cierres parciales de carril.

“Tal parece que no las quieren gastar o no las quieren mover, no quieren gastar en gasolina”, señaló uno de los conductores afectados, quien describió una escena que se repite de manera constante sobre esta concurrida vía de cuota. Los usuarios pagan un peaje que, en teoría, debería garantizar una circulación fluida y segura; sin embargo, se topan de frente con la desorganización y la sorpresa de un “cuello de botella” sin previo aviso.

El caso más reciente que ha colmado la paciencia del gremio transportista ocurrió en el tramo posterior a la caseta de Cuitlahuac, donde CAPUFE ejecutaba trabajos metros adelante de la plaza de cobro, pero optó por no colocar ningún aviso previo para prevenir a los conductores, lo que provocó que, una vez pasada la garita de cobro, se toparan con horas varados en el tráfico.

“En este tramo, un punto estratégico es el trébol de Rancho Trejo. De haber instalado las pantallas de advertencia en ese sitio, nos hubiera dado la oportunidad de tomar rutas alternas o, al menos, reducir la velocidad con la debida precaución. Por eso se hacen los accidentes, porque no avisan nada”, expresó un transportista.

Sin señalización, la dependencia causó tráfico severo y pérdidas económicas. Exigen a CAPUFE usar recursos disponibles: al ahorrar pantallas, los automovilistas pagan con su valioso tiempo, integridad y peaje injusto.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD