

Atoyac.- Un creciente malestar se ha manifestado entre los derechohabientes del Hospital General del IMSS ubicado en la Villa General Miguel Alemán -Potrero Nuevo-, así como de la unidad médica de la congregación Paraje Nuevo en Amatlán de los Reyes, debido a las serias deficiencias en la atención, particularmente durante los turnos vespertino y nocturno. Las quejas principales apuntan a la falta de personal disponible, el cierre anticipado de accesos y la nula información proporcionada a los familiares de los pacientes que ingresan por urgencias.
En el hospital de Potrero Nuevo, la situación se torna especialmente crítica cuando cae la noche. Los familiares que acompañan a enfermos o lesionados aseguran que, una vez que el paciente es ingresado al área de urgencias, las puertas del nosocomio son cerradas herméticamente. A pesar de los insistentes llamados y toquidos en el acceso principal, el personal de guardia se niega a brindar cualquier tipo de informe sobre el estado de salud de quienes se encuentran en el interior, generando incertidumbre y angustia entre quienes esperan en el exterior, pues el paciente ingresa solo sin un familiar.
