

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- Aunque por ahora las altas temperaturas no se han intensificado, el pronóstico para los próximos meses advierte un escenario climático extremo: primero calor severo y posteriormente lluvias intensas, en un contexto agravado por la deforestación y los incendios forestales en la región de las Altas Montañas.
El empresario turístico y montañista, Alberto Gochicoa, advirtió que la zona atraviesa un periodo de transición climática -entre condiciones asociadas a “La Niña” o “El Niño”- que podría detonar un verano particularmente agresivo. “Vamos a tener unos calores bien intensos y después mucha lluvia”, alertó, al señalar que esta combinación incrementa riesgos ambientales y de protección civil.
En ese sentido, hizo un llamado directo a las autoridades municipales, especialmente de localidades que han sufrido incendios forestales en años recientes, como Ciudad Mendoza, Huiloapan, Nogales y Río Blanco, donde los daños fueron severos. Subrayó que la deforestación ha dejado cerros completamente expuestos, lo que eleva la probabilidad de deslaves cuando comiencen las precipitaciones.
“El problema es que donde hubo incendios quedaron los cerros pelones, sin vegetación que sostenga el suelo; eso implica desplazamientos de tierra cuando lleguen las lluvias”, explicó. Este fenómeno, insistió, podría traducirse en riesgos para comunidades asentadas en zonas de ladera o cercanas a estos puntos vulnerables.
No obstante, reconoció que existen avances parciales en la recuperación ambiental, gracias a trabajos de reforestación en algunas de las áreas afectadas, lo que podría mitigar parcialmente el impacto. Sin embargo, advirtió que estos esfuerzos son insuficientes frente al deterioro acumulado.
