

De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos.- El Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE) ha instruido a sus agentes a no ingresar a viviendas sin una orden judicial y a limitar las detenciones en tribunales de migración únicamente a extranjeros con órdenes de deportación vigentes, de acuerdo con información difundida por NBC y fuentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Según el reporte, dos altos funcionarios del DHS señalaron que se han revertido algunas de las estrategias más polémicas utilizadas por el ICE en el marco de la campaña de deportaciones impulsada por la Casa Blanca, encabezada por el presidente Donald Trump.
Las nuevas instrucciones, transmitidas de forma verbal a los agentes, establecen que ya no deberán entrar en domicilios sin una orden emitida por un juez, una práctica que había sido criticada por organizaciones de derechos civiles por posibles violaciones a la Cuarta Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege contra registros y detenciones injustificadas.
Además, se informó que el ICE ha reducido las detenciones dentro de tribunales de migración, luego de ajustes recientes en la política migratoria del gobierno federal desde febrero pasado.
El cambio se produjo tras críticas de diversos sectores, incluidos legisladores republicanos, por operativos realizados en Minneapolis a inicios del año, en los que murieron dos ciudadanos estadounidenses, identificados como Alex Pretti y Nicole Renée Good, ambos de 37 años.
Tras estos hechos, la Casa Blanca decidió remover a la entonces secretaria del DHS, Kristi Noem, en medio de la presión política.
En una audiencia en el Senado el mes pasado, el nuevo secretario del DHS, identificado en el reporte como Markwayne Mullin, señaló que impulsaría la exigencia de órdenes judiciales para ingresar a domicilios, marcando una modificación respecto a políticas anteriores más flexibles.
Asimismo, se plantea reorientar la colaboración del ICE con cuerpos policiales, enfocándose en la detención de personas en situación migratoria irregular dentro de cárceles, en lugar de realizar redadas comunitarias de gran escala.
