

Laura A. García
El Buen Tono
Amatlán.- Ayer, la autopista, a la altura de la desviación que conduce a este municipio, se saturó de vehículos, después de que un camión cañero de doble remolque registró una descompostura mecánica.
La unidad averiada quedó varada sobre uno de los carriles de circulación, lo que obligó a los automovilistas a reducir la velocidad y provocó una extensa fila de vehículos durante dos horas.
La falla del automotor pesado ocurrió en un momento crítico de la jornada, justo cuando el flujo vehicular se incrementa a las 14:35 horas.
De manera simultánea, la situación se tornó difíicl porque otro camión con las mismas propiedades, realizaba maniobras para incorporarse a la vialidad con dirección hacia esta localidad. Pretendía llegar al ingenio San Nicolás.
El problema obligó a realizar movimientos de baja velocidad y ocupar sólo uno de los dos carriles para incorporarse a Amatlán de los Reyes y Córdoba.
Mientras los operadores del primer camión esperaban la llegada de asistencia mecánica, otros cañeros quedaron varados en el embotellamiento que se formó.
Algunos vehículos ligeros se desviaron para ingresar por el diamante o seguir su trayecto.
Automovilistas particulares y operadores de transporte pesado que circulaban por la zona reportaron la saturación de la carretera y expresaron su preocupación por la falta de un carril emergente que agilizara el paso mientras se resolvía la avería.
Problemas
La presencia de dos camiones de grandes dimensiones que hicieron movimientos simultáneos, uno detenido y otro en tránsito lento, fue señalada como la principal causa de la congestión que se registró durante la tarde.
Después de dos horas, personal de mantenimiento logró poner en marcha la unidad descompuesta y se retiró del camino, lo que permitió que el tráfico comenzara a fluir gradualmente.
El incidente evidenció los constantes desafíos viales que enfrenta la región durante la temporada de molienda, cuando decenas de camiones cañeros transitan diariamente por las rutas que conectan con los ingenios San Nicolás y San Miguelito, incrementando el riesgo de siniestros viales y contratiempos mecánicos.
