

AGENCIA
Xalapa, Ver.- El embarazo infantil continúa afectando gravemente la permanencia escolar de niñas en el municipio, que figura entre los focos rojos del estado con 16 casos registrados durante 2024, de acuerdo con datos difundidos por la organización Equifonía.
La problemática, que se repite en distintas regiones de Veracruz, ha evidenciado la falta de coordinación entre autoridades educativas, de salud y entornos familiares, lo que impide detectar a tiempo situaciones de violencia sexual que derivan en abandono escolar.
Panorama estatal alarmante
Información de la Dirección General de los Servicios de Salud señala que en 2024 se contabilizaron 621 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años en Veracruz, ubicando a la entidad en el tercer lugar nacional.
Del total de menores, el 40 por ciento (%) no concluyó la secundaria, mientras que apenas el 7% logró terminar ese nivel educativo. Además, el 27% contaba con primaria completa y el 21% ni siquiera la finalizó.
Falla institucional
La coordinadora de Equifonía, Adriana Fuentes, advirtió que la mayoría de estos casos están vinculados a violencia sexual, por lo que cuestionó la falta de acción de instancias como la Secretaría de Educación de Veracruz y los servicios de salud.
Señaló que el ausentismo escolar es una señal de alerta que no está siendo atendida, pese a que las autoridades educativas tienen la obligación de notificar a instancias de protección cuando una menor deja de asistir a clases.
“Hablar de embarazo en niñas no es hablar de una decisión, es hablar de un delito”, enfatizó.
Coscomatepec en foco
En municipios como Coscomatepec, donde se reportan 16 casos, la problemática refleja una combinación de omisión institucional y falta de seguimiento, lo que permite que las menores queden fuera del sistema educativo sin intervención oportuna.
Otros municipios con alta incidencia son San Andrés Tuxtla, Veracruz, Papantla, Perote y Las Choapas, lo que evidencia que se trata de un fenómeno extendido en la entidad.
Llamado urgente
Equifonía advirtió que más del 70% de las menores embarazadas acude a servicios de salud desde el primer trimestre, lo que representa una oportunidad clave para activar protocolos de protección que, en muchos casos, no se aplican.
La organización urgió a reforzar la educación sexual, la vigilancia institucional y el acompañamiento familiar, al considerar que el embarazo infantil no solo es un problema de salud, sino una causa directa de abandono escolar y vulneración de derechos.
