

De la redacción
El Buen Tono
Zongolica.- El alcalde, Ignacio Ramírez Flores, obliga a trabajadores a vender boletos de 500 pesos para un evento musical con la amenaza de descontárselos de su quincena, lo que constituye un abuso de autoridad, coacción laboral, y uso indebido de recursos humanos.
Afectados acusaron lo anterior e indicaron que la instrucción es que cada uno debe expender al menos 20 entradas para el espectáculo que programaron el próximo 10 de mayo.
Dijeron que en esa fecha se presentarán varios grupos musicales, por lo que “quien incumpla, deberá pagarlos de su bolsillo.
La presión, añadieron, rebasa lo económico y alcanza la jornada laboral, “nos obliga a estar más tiempo del que corresponde legalmente, en ocasiones terminamos nuestras actividades a las 01:30 horas, sin pago de horas extra ni compensación”.
Consideraron que dicho abuso constituye una violación a la Ley Federal del Trabajo, sin que nadie lo castigue.
“Nos usa para financiar sus eventos y obliga a trabajar hasta la madrugada. Cuando nos negamos, pagamos con nuestra quincena, lo que afecta la vida de muchos”, denunció un trabajador que pidió el anonimato por temor a mayores represalias.
Tales prácticas vulneran derechos laborales básicos y podrían encuadrarse en responsabilidades administrativas y hasta penales.
Especialistas en derecho laboral advirtieron que condicionar el ingreso o la permanencia laboral a la compra o venta de boletos puede interpretarse como una forma de extorsión o abuso de superioridad, también de contravenir los principios de legalidad, honradez y lealtad que rigen el servicio público actual.
El caso exhibe un patrón preocupante, que es la utilización del ayuntamiento para sostener intereses ajenos al bienestar público, trasladando el costo a los trabajadores.
Hasta el momento, Ignacio Ramírez Flores se mantiene sin fijar una postura frente a los señalamientos que le hizo el personal del que abusa constantemente por ser el edil.
