

EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Esta semana, el encargado administrativo del Hospital General Córdoba, Quetzal Rubén Vásquez Portilla, fue cesado por presuntos actos de corrupción, amenazas y cobros indebidos, según denuncias del personal. En su lugar quedó el licenciado Andrés Barradas, con órdenes directas desde Xalapa y sin explicación oficial del cambio.
Este es el segundo movimiento en la estructura directiva del nosocomio en un lapso corto, aunque no necesariamente en la misma semana. El primer cambio, la salida del director Roberto Carlos García, vinculada a otro proceso. La acumulación de relevos en puestos clave representa un patrón de depuración interna que las autoridades no han comunicado con claridad.
Los trabajadores denunciaron que Vásquez Portilla operaba con maltrato verbal constante, amenazas de despido injustificado usando los contratos como presión, y evadía reuniones. También lo acusan de tolerar los cobros excesivos del empleado de caja Sergio Mortera a familiares de pacientes. El personal organizado pidió al doctor Eric Odín Gómez Mendoza supervisar el área de finanzas: “Estábamos hartos de tanta corrupción. Él sí representa la esencia médica”.
