

De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos endureció su presión económica contra Cuba luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, anunciara una nueva ronda de sanciones dirigidas contra entidades vinculadas al gobierno de La Habana, entre ellas el conglomerado militar estatal Gaesa y la minera canadiense Sherritt.
Las medidas representan las primeras acciones aplicadas bajo la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo de 2026, con la que su administración reforzó las restricciones contra la isla al considerar que continúa siendo “una amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.
Entre las entidades señaladas destaca Gaesa, un conglomerado administrado por las fuerzas armadas cubanas que controla sectores estratégicos como turismo, comercio, infraestructura y finanzas. Diversos análisis estiman que maneja cerca del 40 por ciento de la economía cubana.
Las sanciones también alcanzaron a la empresa minera canadiense Sherritt, que desde la década de 1990 opera en la mina de níquel y cobalto de Moa, en la provincia de Holguín, mediante una asociación con el Estado cubano.
De acuerdo con Marco Rubio, la empresa habría explotado recursos naturales “en beneficio del régimen y no del pueblo cubano”, además de obtener ganancias de activos que, según Washington, fueron expropiados a ciudadanos y compañías estadounidenses tras la revolución cubana.
Tras el anuncio, Sherritt informó la suspensión inmediata de su participación en empresas mixtas dentro de Cuba y el retiro de sus trabajadores. La minera señaló que las restricciones podrían impedir que bancos y proveedores financieros continúen respaldando sus operaciones en la isla.
La empresa ya había reportado dificultades desde febrero pasado debido a problemas relacionados con el suministro de combustible hacia Cuba.
Las nuevas medidas estadounidenses también contemplan sanciones contra bancos extranjeros que colaboren con el gobierno cubano, así como restricciones para personas y compañías ligadas a los sectores energético y minero.
Además, Washington anunció sanciones específicas contra la presidenta de Gaesa, la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera, quien dirige el conglomerado desde 2022.
Rubio aseguró que Gaesa “genera ingresos únicamente para una élite corrupta” y adelantó que podrían anunciarse nuevas acciones punitivas en los próximos días y semanas.
Entre las sanciones destacan el congelamiento de activos en Estados Unidos, el bloqueo de bienes vinculados con las empresas sancionadas y la prohibición de transacciones con ciudadanos y compañías estadounidenses.
Por su parte, el gobierno cubano reaccionó acusando a Washington de mantener una política de “castigo colectivo” contra la población de la isla. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla afirmó en redes sociales que las medidas buscan provocar el mayor daño posible a la economía cubana y a sus ciudadanos.
En medio de la creciente tensión, expertos de la Organización de las Naciones Unidas advirtieron recientemente que las restricciones energéticas y petroleras contra Cuba podrían tener consecuencias graves para los derechos humanos y el desarrollo económico del país caribeño, que enfrenta una profunda crisis económica y energética.
