

Ediles disfrutarán desde la sombra
De la Redacción
El Buen Tono
El próximo 21 de mayo, el tradicional desfile arrancará a las 8:00 horas y terminará cerca del mediodía. El calor acumulado entre las 10:00 y las 12:00 horas golpeará a los participantes —niños, músicos y escoltas— en pleno asfalto. Las autoridades municipales decidieron ignorar la experiencia de la administración anterior, que programaba el evento después de las 17:00 horas para mitigar los efectos de la ola de calor.
La excusa oficial es que el público pueda asistir por la tarde a la EXPOMAR. Los ediles, cómodamente instalados bajo toldos o en plataformas sombreadas, no sufrirán la radiación ni el agotamiento. Para la ciudadanía que marche se instalarán “mesas de hidratación”, un parche mínimo ante una jornada de hasta cuatro horas bajo el sol de mayo.
El presidente municipal Manuel Alonso Cerezo y su coordinadora de Bienestar Social, Lira Tosqui, presentan la decisión como un “acierto logístico”. No mencionan que en la administración anterior el desfile a las 17:00 horas permitía temperaturas más bajas y menor riesgo de golpe de calor. Tampoco explican por qué se repite un modelo ya señalado como riesgoso.
La retórica del “bienestar” y el “fortalecimiento de la identidad” contrasta con una realidad evidente: se expone a la población a condiciones extremas por conveniencia administrativa. Los directores de escuelas aceptaron por presión, no por convicción. Los padres de familia enviarán a sus hijos a marchar bajo el uniforme. Las autoridades, desde la sombra, calificarán el evento como exitoso.
Una advertencia final: el calor no negocia. Lo que termine a las 12:00 ya habrá dejado decenas de casos de deshidratación, mareos y agotamiento. Los ediles lo verán pasar. Desde lejos. Desde la sombra.
