

Vecinos denuncian amenazas, hostigamiento y extorsiones de Tránsito ahora por estacionarse afuera de sus propias casas, mientras Manuel Alonso Cerezo sigue sosteniendo a un mando señalado por corrupción y abuso de poder.
CÓRDOBA.- En medio del creciente hartazgo ciudadano por los abusos de Tránsito Municipal, vecinos de distintas colonias denunciaron que ahora los agentes bajo el mando de David Flores Cervantes, “El Gavilán”, hostigan y amenazan con retirar vehículos simplemente por estar estacionados afuera de sus propias viviendas, mientras el alcalde Manuel Alonso Cerezo mantiene intacta una estructura señalada constantemente por corrupción y extorsión.
Habitantes acusaron que los operativos viales se han convertido en mecanismos de presión y cobro. Las quejas se concentran en zonas habitacionales donde, pese a no existir señalamientos restrictivos visibles, elementos de Tránsito intimidan a familias con el argumento de aplicar infracciones o enviar vehículos al corralón.
Las denuncias se suman a una larga cadena de señalamientos contra la corporación encabezada por “El Gavilán”, funcionario impuesto por la administración de Manuel Alonso y cuya permanencia ha sido cuestionada desde el inicio del gobierno municipal. Diversos reportes periodísticos de esta casa editorial han documentado acusaciones de extorsiones, cobros irregulares y uso discrecional de las grúas.
Incluso, ciudadanos y automovilistas han señalado que en Córdoba existe una aplicación selectiva del reglamento: mientras vecinos son acosados por estacionarse frente a sus casas, decenas de vehículos abandonados permanecen durante meses en calles de la ciudad sin ser removidos, especialmente en colonias como Carriles, San Román y Miguel Alemán.
La molestia ciudadana también alcanza al alcalde Manuel Alonso, a quien reprochan sostener políticamente a un mando vial rodeado de controversias. Desde enero pasado se hicieron públicos antecedentes y denuncias contra David Flores Cervantes por presuntos actos de corrupción y abuso de autoridad durante su paso por corporaciones de Quintana Roo.
A ello se agrega que investigaciones periodísticas exhibieron que el titular de Tránsito opera sin registros públicos de evaluación de control y confianza, situación que ha provocado cuestionamientos sobre la legalidad y supervisión de sus funciones dentro de la corporación municipal.
Vecinos consultados consideran que el problema dejó de ser únicamente vial y se convirtió en un esquema recaudatorio disfrazado de orden público. “Ya no puedes dejar tu coche afuera de tu casa porque llegan a intimidar. Si no pagas o no accedes, amenazan con la grúa”, denunciaron habitantes afectados.
Mientras tanto, el gobierno municipal continúa sin transparentar criterios claros sobre los operativos, uso de grúas, retiro de vehículos o aplicación de infracciones, pese a que el propio portal oficial de Tránsito Municipal presume actuar con “honradez y transparencia”.
