

Adriana Estrada
El Buen Tono
Mariano Escobedo.- Mensajes anónimos con amenazas de tiroteo pintados en paredes del CBTIS 142 generaron alertas entre padres de familia, que ahora reclaman a las autoridades educativas y municipales acciones concretas frente a un fenómeno que se repite en varios planteles de la región sin que nadie asuma la investigación.
Las advertencias aparecieron de forma repentina en muros del bachillerato ubicado en camino a Chicola, con leyendas que llamaban a no asistir a clases por un posible ataque con armas de fuego.
El hallazgo provocó desconcierto e incertidumbre, y rápidamente circuló entre la comunidad escolar.
El episodio no es un caso aislado, pues en las últimas semanas, amenazas similares han sido localizadas en otras escuelas de la zona y, de acuerdo con testimonios recabados, incluso se ha solicitado a los padres mantener en secreto la existencia de esos mensajes, lo que ha multiplicado la desconfianza y el temor.
Papás que tienen hijos en el plantel educativo señalaron que el caso ya fue notificado a las autoridades.
Sin embargo, lamentaron que no haya información clara ni acciones visibles que devuelvan la tranquilidad a la comunidad escolar, e insistió en la urgencia de que se difunda una alerta preventiva, en un contexto nacional donde los hechos de violencia escolar dejaron de ser noticia ajena.
Dijeron que hasta ahora nadie desplegó ningún operativo visible de supervisión, vigilancia reforzada o comunicación oficial que atienda el foco rojo que existe en el plantel.
Por ello, exigieron a las autoridades educativas y de seguridad municipal que actúen de inmediato, fortalezcan los protocolos dentro y fuera del plantel y garanticen que el CBTIS 142 sea un espacio seguro tanto para estudiantes como para el personal docente.
“Nadie puede esperar a que ocurra una desgracia para que volteen a vernos. Queremos presencia, investigación de quién está generando estos mensajes y medidas que nos den certeza, sólo dicen que es parte de un reto viral, pero no se debe descartar nada”, dijo una madre.
Mientras tanto, la comunidad escolar llamó a mantener vigilancia activa, reforzar la comunicación en casa, monitorear las actividades de los jóvenes y reportar cualquier conducta o señal de riesgo ante las autoridades escolares, con el objetivo de priorizar la prevención sobre la reacción tardía.
