

El Ayuntamiento de Córdoba financió la mayor parte de los estudios técnicos para el paso a desnivel en el Crucero Nacional.
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Un análisis de los contratos y convenios revela una estructura de gasto donde Córdoba asumió la carga financiera principal bajo una planeación jurídica que no garantizó el inicio de la obra ante las restricciones de Ferrosur.
El Convenio de Colaboración Administrativa firmado por la entonces síndica Vania López González, hoy regidora novena, establece que Córdoba es el principal financista del proyecto de estudio el paso a desnivel en el Crucero Nacional.
Según las cláusulas financieras, el municipio de Córdoba aportó el 70% del costo total, equivalente a $1,657,433.11 pesos, mientras que Fortín contribuyó solo con el 30% ($710,328.47).
Esta negociación dejó al erario cordobés con la mayor responsabilidad económica en un contrato de servicios que, aunque fue cumplido administrativamente por la constructora ROESD Arquitectos, no ha derivado en beneficios viales tangibles para la ciudad.
La planeación jurídica encabezada por la sindicatura en su momento no logró blindar la utilidad del estudio frente a la empresa Ferrosur. A pesar de que el contrato VER-COR-OP24-030-52 cumplió con todas las formalidades de ley y los plazos de entrega técnica, la falta de una anuencia federal previa o de un acuerdo vinculante con la ferroviaria ha mantenido el proyecto ejecutivo detenido.
El pago se realizó por un producto técnico que, en la práctica, carece de viabilidad operativa inmediata. El caos vial de este mes de mayo de 2026 confirma que la planeación jurídica priorizó la formalidad del contrato sobre la resolución real del conflicto con la concesionaria.
