

De la redacción
El Buen Tono
Comunidades indígenas de la Montaña de Guerrero advirtieron que podrían llevar sus protestas hasta la Ciudad de México durante el Mundial de Futbol 2026, si las autoridades no garantizan seguridad permanente en la región, donde denuncian más de una década de violencia, asesinatos y desplazamientos forzados.
El dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), Plácido Galindo, señaló que los pueblos originarios viven bajo constante amenaza del crimen organizado y acusó que la reacción de las autoridades ha sido tardía y mediática.
La advertencia surge luego de que comunidades del municipio de Chilapa cumplieron siete días bajo ataques armados presuntamente perpetrados por un grupo delictivo. Habitantes denunciaron que las agresiones, incluso con uso de drones, provocaron el desplazamiento de más de 800 personas hacia los municipios de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán.
Galindo aseguró que las comunidades indígenas llevan diez años resistiendo violencia y abandono institucional. Además, afirmó que en ese periodo han sido asesinados 76 pobladores y 25 personas permanecen desaparecidas.
El líder comunitario rechazó que la situación sea únicamente un conflicto entre grupos criminales, como lo han señalado autoridades federales, y sostuvo que el problema ha destruido la vida de numerosas comunidades indígenas.
Tras varios días de violencia, la Secretaría de Gobernación informó sobre el despliegue de un operativo integrado por cientos de elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y policías estatales, además de helicópteros, ambulancias y personal médico para atender a las familias desplazadas.
Sin embargo, integrantes del CIPOG-EZ consideran que las acciones gubernamentales no atacan el origen del problema y denunciaron presuntos vínculos entre actores políticos y el crimen organizado en la región.
Plácido Galindo advirtió que, si no existen garantías reales de seguridad, aprovecharán la atención internacional que generará la Copa del Mundo para denunciar la situación que viven las comunidades indígenas de Guerrero.
“Tenemos que denunciar lo que estamos viviendo nosotros como promotores y defensores de derechos humanos”, expresó el dirigente, quien acusó que integrantes de las comunidades son perseguidos y asesinados por el crimen organizado.
