

AGENCIA
Nacional.- Luisa María Alcalde Luján volvió a generar polémica luego de destacar, durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, que Estados Unidos enfrenta un grave problema de salud pública por el consumo de drogas, con 73.6 millones de personas que han utilizado sustancias ilícitas.
La dirigente morenista presentó las cifras como una especie de reconocimiento por parte del gobierno de Donald Trump sobre el fracaso de la estrategia punitiva contra las adicciones. Sin embargo, sus declaraciones fueron cuestionadas debido a que en México continúan los efectos devastadores del narcotráfico, con miles de homicidios, desapariciones y regiones controladas por grupos criminales.
Mientras Alcalde resaltó que sólo 3.8 millones de mexicanos consumieron drogas en el último año, críticos señalaron que el problema nacional no puede medirse únicamente por el número de consumidores, sino por la capacidad de los cárteles para operar con violencia e imponer control territorial en amplias zonas del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la postura y aseguró que el diálogo bilateral con Estados Unidos busca atender las causas del consumo de drogas y frenar el tráfico de armas hacia territorio mexicano.
No obstante, las declaraciones de Luisa Alcalde fueron interpretadas por opositores como un intento de desviar la atención de la crisis de seguridad que enfrenta México, donde el narcotráfico continúa provocando enfrentamientos, extorsiones y asesinatos en diversas entidades.
Durante su exposición, la morenista detalló la estrategia estadounidense basada en prevención, tratamiento y reinserción social, incluyendo campañas mediáticas, programas escolares y acceso universal a antídotos para sobredosis.
Aunque el gobierno federal destacó que Washington reconoció la necesidad de reducir el flujo de armas hacia México, analistas señalaron que ese reconocimiento no cambia la realidad de un país donde la violencia ligada al crimen organizado sigue afectando a millones de ciudadanos.
Las declaraciones de Luisa Alcalde reavivaron el debate sobre la estrategia de seguridad del oficialismo, al considerar que señalar el problema de consumo en Estados Unidos no resuelve la creciente inseguridad ni el poder que mantienen los cárteles dentro del territorio nacional.
Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas, eso es bien sabido, pero no justifica que México sea fabricante y exportador de las mismas, además es preocupante que también sea consumidor de drogas. ¿Para ella es un consuelo que lo sea en menor medida que Estados Unidos? ¡Patética!
¿Por qué no analiza a los pobres ciudadanos mexicanos que día a día cada vez son más personas en el problema de adicción? Es más importante el pasado y las cosas del exterior que nuestro propio país, que era rico y ahora se ha vuelto pobre.
