

Amatlán.- La imagen tradicional del cañaveral veracruzano está cambiando. Cada vez son más las mujeres que, por viudez, migración masculina o decisión propia, toman el machete y el cuaderno de cuentas para sostener la producción de caña de azúcar en la región centro del estado. Así lo evidenció el encuentro “Caña con nombre de mujer” que presentó una forma de trabajo con inteligencia artificial.
Las productoras probaron una herramienta de inteligencia artificial Cultibot, que funciona mediante WhatsApp para consultar información sobre plagas en el cultivo y sus derivados. Asimismo, participaron en el taller “Conoce tu Suelo”, diseñado para que cada mujer entienda las necesidades específicas de su parcela.
