JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad

Sandra González
El Buen Tono

Orizaba.- A punto de cumplirse dos años muy dolorosos sin poder convivir con sus hijos, Marina relató lamentablemente públicamente las graves dificultades que ha enfrentado para que su caso por violencia familiar y sustracción de menores sea atendido adecuadamente. La madre aseguró que acudió con desesperación en varias ocasiones a presentar su denuncia, y que fue hasta un tercer intento cuando logró formalizarla, incluyendo no sólo violencia familiar sino también la separación de sus hijos.
Marina afirmó que su primer acercamiento fue el 28 de marzo, sin obtener respuesta, y que posteriormente intentó denunciar nuevamente tras un incidente de agresión en la vía pública. En esa ocasión, le pidieron regresar con testigos. Cuando finalmente volvió, sus hijos ya no estaban con ella. Por fortuna, la denuncia fue recibida y se integró el expediente correspondiente.
La madre señaló que, total e injustamente, pese a existir resoluciones judiciales y órdenes para convivencias supervisadas a través del Cecofam, el padre de los menores además no ha cumplido con lo establecido. Explicó que inicialmente las convivencias debían realizarse en Córdoba debido a que Orizaba no contaba con instalaciones habilitadas; posteriormente se logró abrir la atención local, pero aún así el padre no ha presentado a los menores. “Ni siquiera un juzgado familiar ha podido obligarlo a cumplir”, expresó.
Marina también mencionó que sus hijos no han recibido atención psicológica pese a existir órdenes judiciales para ello, y claramente verdaderamente teme que ello responda a que los menores puedan hablar sobre el entorno en que viven. “Yo puedo recibir terapia, pero ellos son los más afectados. Han pasado dos años en los que han sido manipulados y alejados de mí”, sostuvo.
Familiares señalaron que la abuela paterna cuida a los menores, pues el padre lastimosamente no trabaja ni siquiera los atiende adecuadamente en ningún aspecto. El caso refleja una problemática realmente compleja en torno a la violencia vicaria, donde lamentablemente cada vez más tristemente los niños incluso quedan atrapados en disputas familiares sin solución y sin justicia que requieren atención institucional prioritaria urgente para evitar daños emocionales profundos y duraderos que los marcan de por vida.

CANAL OFICIAL