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De la redacción
El Buen Tono

Figuras clave de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, participaron este domingo en un festival religioso realizado en el centro de Washington, donde promovieron los orígenes cristianos de Estados Unidos en el marco de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia del país.

El evento, denominado “Rededicando el 250 aniversario: un Jubileo Nacional de Oración, Alabanza y Acción de Gracias”, reunió mensajes grabados de importantes líderes republicanos como JD Vance, Marco Rubio, Pete Hegseth y Mike Johnson.

Durante su participación, Trump apareció sosteniendo una Biblia mientras recitaba un pasaje del libro de Crónicas relacionado con el rey Salomón y la construcción de un templo dedicado a Dios. El mandatario reforzó así el mensaje central del encuentro: destacar la influencia de la fe cristiana en la formación de Estados Unidos.

Por su parte, JD Vance afirmó que los padres fundadores del país consideraban evidente que la fe era la base sobre la que se construyó la nación. “Siempre hemos sido una nación de oración”, expresó el vicepresidente en su mensaje.

Pete Hegseth recordó al primer presidente estadounidense, George Washington, al señalar que el país debe seguir su ejemplo y mantener la oración como parte fundamental de la vida nacional.

En tanto, Marco Rubio sostuvo que Estados Unidos fue moldeado por las ideas del cristianismo y afirmó que “el alma del país siempre ha estado arraigada en una fe antigua”.

Mike Johnson también aprovechó el evento para lanzar críticas contra sectores que, según dijo, buscan presentar la historia estadounidense únicamente desde “la opresión y el fracaso”, al advertir sobre la expansión de “ideologías siniestras” en los últimos años.

El acto forma parte de las actividades rumbo al 4 de julio de 2026, fecha en la que Estados Unidos celebrará 250 años de independencia. Sin embargo, la utilización de fondos públicos y donaciones privadas para apoyar este tipo de eventos religiosos ha generado debate en la sociedad estadounidense sobre los límites entre política y religión.

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