Laura A. García
El Buen Tono
Cuitláhuac.- La tarde de ayer, un incendio de grandes proporciones en un terreno contiguo a la colonia El Pedregal generó una movilización de emergencia y provocó pánico entre los residentes del sector afectado.
Las llamas, que se propagaron por las ráfagas de viento y la vegetación seca, avanzaron rápidamente, dañaron 10 hectáreas, pusieron en riesgo de muerte a tres caballos de carreras, y pudieron quemar una camioneta.
Pobladores tuvieron miedo de que las llamas llegaran a las viviendas, lo que generó una creciente preocupación entre las familias.
El siniestro comenzó en un predio ubicado en los límites de la zona habitacional, en la calle 10, pero en cuestión de minutos se extendió de manera descontrolada.
Vecinos de calles aledañas reportaron columnas de humo negro que se elevaban, mientras el calor se hacía perceptible a varias cuadras del sitio.
La rápida propagación obligó a los cuerpos de auxilio como Bomberos a trasladar dos pipas para sofocar el fuego, aunado a que decenas de personas se mantuvieron en estado de alerta.
Habitantes manifestaron que el momento de mayor angustia ocurrió al ver cómo las llamas se acercaban a los caballos y a la camioneta, puesto que terminarían con los bienes de algunas personas de la zona.
“Pensamos que en cualquier momento nos alcanzaba y eso nos dio mucho miedo”, declaró una mujer.
Elementos de Protección Civil y Bomberos municipales arribaron al punto después de los primeros reportes ciudadanos que se emitieron.
Los equipos de emergencia trabajaron más de dos horas para contener la deflagración y evitar que traspasara los límites del predio, pues hay mucho pastizal seco.
Se requirió el apoyo de dos pipas de agua para sofocar los focos más cercanos a las edificaciones.
Tras lograr el control total de las llamas, los elementos del cuerpo de auxilio realizaron un recorrido de evaluación y descartaron daños a viviendas.
Exhortaron a la población para evitar quemar basura ni pastizales en temporada de secas.
Anunciaron una revisión de terrenos baldíos en el perímetro para prevenir nuevos incidentes.
El suceso dejó en evidencia la vulnerabilidad de asentamientos colindantes con predios sin limpieza frecuente o habitual.
