Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- La imagen de una ciudad blindada y presumida durante años como ejemplo de seguridad comienza a fracturarse ante el incremento de robos de vehículos, motocicletas, desapariciones forzadas y ejecuciones que hoy golpean a Orizaba, una situación que incluso ya alcanzó a la propia Iglesia Católica.
El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, reconoció que la Policía Municipal está siendo “rebasada” por el crecimiento de la ciudad y por la espiral de violencia que atraviesa el país.
“Lamentables, ustedes mismos como medios de comunicación dan cuenta, esperaríamos que de algún modo se fortalezca la policía de Orizaba, hoy están siendo rebasados por el crecimiento de la ciudad, sea por las circunstancias que estamos viviendo de la espiral de violencia en todo el país y en el estado”, expresó.
