Agencias
Washington.– El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, modificó de última hora su agenda y regresó desde Ohio hacia Washington tras el llamado urgente realizado por el presidente Donald Trump a todo su gabinete de seguridad, en medio de la creciente tensión internacional por el conflicto con Irán.
De acuerdo con reportes internacionales, Trump sostendrá reuniones de alto nivel y una llamada con países del golfo Pérsico para analizar el futuro de las negociaciones con Irán, así como la posibilidad de retomar acciones militares si fracasa la vía diplomática. En las conversaciones podrían participar líderes de Egipto, Pakistán y Turquía, países que actualmente intentan mediar para evitar una nueva escalada bélica.
La Casa Blanca enfrenta horas decisivas luego de que el propio Trump reconociera públicamente que está dividido entre alcanzar un acuerdo con Teherán o reiniciar una ofensiva militar contra el régimen iraní. El mandatario estadounidense canceló incluso actividades privadas y reuniones previstas para permanecer en Washington monitoreando la situación.
Mientras tanto, Irán advirtió que responderá de manera “aplastante” si Estados Unidos reinicia los ataques, elevando aún más la tensión en Medio Oriente. El conflicto mantiene en alerta a mercados internacionales debido al riesgo sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo.
El regreso urgente de JD Vance ocurre en un momento clave, ya que el vicepresidente ha participado en reuniones y negociaciones relacionadas con la crisis iraní y ha reiterado que Estados Unidos se mantiene “listo para actuar” en caso de que las conversaciones fracasen.
