DE LA REDACCIÓN
Córdoba.- El proyecto del Hospital Regional de Cancerología en Córdoba volvió a colocarse en medio de la disputa política luego de que integrantes de Anaversa cuestionaran las declaraciones del diputado federal Zenyazen Escobar García, a quien señalaron de intentar adjudicarse un logro que durante más de tres décadas ha sido impulsado por víctimas y familias afectadas.
Los integrantes del colectivo manifestaron preocupación por la incertidumbre que existe alrededor del proyecto y advirtieron que el tema no debe convertirse en bandera política ni en herramienta de promoción personal para actores ligados a Morena.
La molestia surgió luego de que Zenyazen asegurara públicamente que el hospital “ya tiene presupuesto” y que permanecerá en Córdoba, declaraciones que para integrantes de Anaversa resultan irresponsables mientras no exista información oficial definitiva y transparente.
Y es que para muchos ciudadanos resulta evidente el interés de algunos personajes políticos por intentar apropiarse mediáticamente de una lucha que no les pertenece.
Durante 35 años, víctimas de Anaversa han exigido atención médica especializada para pacientes con cáncer derivados de la tragedia química que marcó a Córdoba. Sin embargo, ahora que el proyecto finalmente avanza, comenzaron las disputas políticas para ver quién se cuelga la medalla.
Integrantes de la agrupación recordaron que fue la propia presidenta Claudia Sheinbaum quien en su momento confirmó que el hospital permanecería en Córdoba, por lo que cuestionaron que actores locales pretendan vender el tema como gestión personal.
“Que no quieran lucrar políticamente con el dolor de la gente”, reclamaron.
Además, señalaron que existe temor de que nuevamente comiencen presiones o movimientos para intentar llevar el proyecto a otros municipios, situación que generó desconfianza entre pacientes y familias.
También criticaron la postura ambigua del alcalde Manuel Alonso Cerezo, a quien exigieron dejar de mantenerse en silencio y fijar una postura firme para defender que el hospital permanezca en Córdoba, pues hasta ahora consideran que el Ayuntamiento ha actuado más como espectador político que como verdadero gestor institucional.
