De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- La Línea 8 de Marzo protagoniza choques, atropellamientos, tarifazos ilegales y todo tipo de arbitrariedades en las calles de Córdoba mientras, pero sin empacho ni vergüenza Juan Tress Zilli inauguró la “Semana de Movilidad y Seguridad Vial”.
Un choque contra un taxi en el centro de la ciudad ocurrió el mismo día de ese evento. No fue un hecho aislado. Es el último eslabón de una larga cadena de percances.
En enero de 2025, un autobús de la Línea 8 de Marzo chocó de frente contra un taxi sobre la carretera Córdoba-Naranjal. El conductor del taxi murió en el impacto. Al menos 17 personas resultaron lesionadas, ocho de ellas fueron trasladadas de urgencia a un hospital.
En agosto de 2025, en la colonia Los Filtros, otra unidad de la línea con número económico 479 se estampó contra una camioneta. Ocho personas terminaron heridas. La camioneta salió proyectada y quedó sobre la banqueta, con varios de sus ocupantes atrapados.
En la colonia Venustiano Carranza, un autobús de la Línea 8 de Marzo atropelló a un adulto mayor y huyó. El hombre murió. Los reportes documentan choques en la Calzada Morelos, en la avenida 4, en la calle 16, en la avenida 7, en la colonia Zacatepec. La lista es extensa y el patrón es el mismo: unidades de la Línea 8 de Marzo involucradas, conductores que huyen y un dueño que siempre se lava las manos.
Por si los choques fueran poco, el abuso económico es diario. La Línea 8 de Marzo cobra 12 pesos por pasaje, cuando la tarifa oficial autorizada por la Dirección General de Transporte del Estado sigue siendo 9 pesos. Ningún documento respalda ese aumento. Es un tarifazo ilegal que golpea la economía de miles de familias y ¡a Juan Tress le vale!
La “Semana de Movilidad y Seguridad Vial” que promueve el diputado no es más que una farsa. En los hechos, la Línea 8 de Marzo opera en anarquía: choferes que manejan con imprudencia criminal, unidades en mal estado, tarifas ilegales, rutas que cambian de un día para otro, atropellamientos y la impunidad de Juan Tress Zilli que solo sabe sonreír desde el Congreso mientras sus autobuses siguen chocando, siguen cobrando de más y dejando víctimas en las calles.
