Agencias
Washington, D.C.- Legisladores republicanos y demócratas en Estados Unidos unieron esfuerzos para presentar una iniciativa de ley que busca combatir el robo y contrabando de combustible, conocido como huachicol, actividad que consideran una de las principales fuentes de financiamiento de los cárteles mexicanos.
La propuesta fue presentada por los senadores Jacky Rosen, demócrata por Nevada, y John Cornyn, republicano por Texas, bajo el nombre de Ley Bipartidista para Detener el Robo de Combustible contra la Violencia de los Cárteles. El proyecto pretende reforzar la vigilancia en la frontera y obligar al Departamento de Defensa de Estados Unidos a informar periódicamente al Congreso sobre las acciones emprendidas para frenar el tráfico ilegal de combustibles operado por organizaciones criminales.
De acuerdo con los legisladores, el robo de combustible se ha convertido en una de las actividades ilícitas más rentables para los grupos delictivos en México, sólo por detrás del narcotráfico. Señalaron que estas organizaciones obtienen ganancias mediante la extracción ilegal de hidrocarburos de ductos, el robo de autotanques y el contrabando transfronterizo de combustibles y petróleo crudo.
Los senadores argumentaron que los recursos obtenidos a través del huachicol permiten a los cárteles fortalecer sus operaciones criminales tanto en México como en Estados Unidos. Además, advirtieron que estas actividades generan pérdidas millonarias, fomentan la corrupción y contribuyen al incremento de la violencia en diversas regiones mexicanas.
La iniciativa surge en un contexto de creciente presión del gobierno estadounidense para combatir las fuentes de financiamiento de los grupos criminales. En semanas recientes, autoridades de ambos países han intercambiado señalamientos sobre la responsabilidad de perseguir las redes dedicadas al robo y tráfico ilegal de combustible.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha insistido en la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral en materia de seguridad, aunque también ha reclamado a Estados Unidos una mayor colaboración en procesos de extradición relacionados con investigaciones de huachicol y delincuencia organizada.
De ser aprobada, la legislación permitiría a las autoridades estadounidenses ampliar el monitoreo de las operaciones vinculadas al robo de combustible y fortalecer la coordinación con agencias de seguridad para detectar rutas de tráfico utilizadas por grupos criminales que operan a ambos lados de la frontera.
