De la redacción
El Buen Tono
Washington, EE. UU.- Las delegaciones de Israel y del Líbano alcanzaron un acuerdo preliminar para implementar un alto al fuego condicionado, durante una serie de reuniones celebradas en Washington con la mediación de Estados Unidos.
El entendimiento establece que la suspensión de hostilidades dependerá de que la milicia de Hezbolá detenga sus ataques contra territorio israelí y cese sus operaciones en el sur del Líbano. El plan también contempla la creación de “zonas piloto” dentro del territorio libanés, las cuales estarían bajo control exclusivo del Ejército libanés, excluyendo a actores no estatales.
Las conversaciones se llevaron a cabo en la sede del Departamento de Estado estadounidense como parte de la cuarta ronda de negociaciones de paz entre ambas naciones en lo que va del año. Las delegaciones estuvieron encabezadas por los embajadores de Israel y del Líbano en Estados Unidos, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh.
Este acercamiento representa el contacto de mayor nivel entre ambos países desde 1993, en medio de una relación sin vínculos diplomáticos formales. Los diálogos previos han permitido la extensión progresiva de un alto al fuego que, sin embargo, ha enfrentado episodios de ruptura y recrudecimiento de la violencia en la región.
De acuerdo con la declaración conjunta, el acuerdo actual exige el cese total de los disparos atribuidos a Hezbolá y la retirada de sus operativos entre el río Litani y la frontera con Israel. Asimismo, se plantea que las fuerzas armadas libanesas asuman el control territorial en las zonas definidas como piloto.
Las partes acordaron reanudar las negociaciones el próximo 22 de junio en Washington, con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo integral de paz y seguridad en la región.
