Redacción | El Buen Tono
Ciudad de México.- La imposición de aranceles por parte de Estados Unidos al jitomate mexicano comienza a impactar de manera significativa a uno de los cultivos más importantes del país. De acuerdo con estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los productores sembrarán este año alrededor de 38 mil hectáreas, lo que representa una disminución del 17 por ciento en comparación con 2024, antes de la entrada en vigor del gravamen.
El organismo advirtió que la reducción en la superficie cultivada y en la producción provocará una menor disponibilidad de jitomate para el mercado nacional, situación que podría traducirse en un incremento de precios para los consumidores mexicanos. Esta tendencia ya comienza a reflejarse en diversas regiones del país.
Durante décadas, el jitomate ha sido uno de los productos agrícolas más exitosos de México, junto con el aguacate, mango y berries. Su producción se extiende en 31 de las 32 entidades federativas, principalmente mediante sistemas de agricultura protegida como invernaderos, considerados entre los más tecnificados del sector agroalimentario.
Sin embargo, durante 2025 la producción nacional cayó 12.2 por ciento, ubicándose en 2.8 millones de toneladas, mientras que la superficie sembrada disminuyó 8 por ciento. Entre los factores que han afectado al sector destacan el cobro de medidas antidumping por parte de Estados Unidos y la sequía que golpeó a estados productores clave, como Sinaloa.
Especialistas advierten que, de mantenerse estas condiciones, el sector jitomatero podría enfrentar mayores dificultades en los próximos años, afectando tanto a productores como a consumidores y a una de las principales exportaciones agrícolas del país.
