AGENCIA
Canadá.- A un año del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026, los tres países anfitriones afinan sus estrategias de seguridad para recibir a millones de aficionados en uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. Sin embargo, las condiciones y riesgos que enfrentan Canadá, México y Estados Unidos son muy diferentes.
De acuerdo con los planes presentados por las autoridades de cada nación, Canadá es considerado el país con menor nivel de riesgo entre las sedes mundialistas, gracias a sus bajos índices de violencia estructural y a una menor presencia de armas de fuego en comparación con sus vecinos norteamericanos.
Pese a ello, el gobierno canadiense destinará una importante inversión para reforzar la seguridad en Toronto y Vancouver, las dos ciudades que albergarán partidos del torneo. Las acciones contemplan vigilancia en estadios, zonas de aficionados, transporte público, aeropuertos, hoteles y espacios turísticos, además de sistemas para detectar drones y prevenir fraudes contra visitantes.
Canadá recibirá 13 encuentros del Mundial, siete en Vancouver y seis en Toronto, donde se espera la llegada de más de un millón de visitantes. Las autoridades consideran que el principal reto será el manejo de grandes concentraciones de personas y la protección de la infraestructura crítica.
En contraste, México enfrentará desafíos relacionados con la violencia armada y el crimen organizado. Para ello, el Gobierno federal implementará el denominado Plan Kukulkán, un operativo que contempla la participación de casi 100 mil elementos de seguridad, además de aeronaves, drones y sistemas especializados para proteger estadios, hoteles, rutas de traslado y zonas turísticas en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Las autoridades mexicanas también prevén cinturones de seguridad, vigilancia aérea, barridos antiexplosivos y sistemas antidrones para garantizar la protección de selecciones, aficionados y personal involucrado en el torneo.
Por su parte, Estados Unidos enfrentará uno de los mayores operativos de seguridad de su historia reciente debido a la magnitud del evento y al contexto de amenazas internas. Las autoridades se preparan para responder a posibles tiroteos masivos, actos de extremismo doméstico, amenazas terroristas, uso indebido de drones y campañas de desinformación generadas mediante inteligencia artificial.
El país contará con un esquema de seguridad similar al utilizado durante el Super Bowl, con la participación coordinada de agencias federales, estatales y locales. Además, se implementarán tecnologías avanzadas para la detección de amenazas aéreas y la verificación de contenidos digitales falsos.
Uno de los temas que más preocupa a las autoridades de los tres países es el uso de drones, debido a que estos dispositivos podrían invadir espacios restringidos, afectar operaciones aéreas o generar situaciones de riesgo durante los partidos y actividades masivas.
Especialistas coinciden en que el Mundial 2026 representará una prueba sin precedentes para los sistemas de seguridad de Norteamérica, no sólo dentro de los estadios, sino también en aeropuertos, zonas turísticas, hoteles, festivales de aficionados y sistemas de transporte.
Aunque Canadá parte como la sede nacional más segura del torneo, los organizadores destacan que ningún evento de esta magnitud está exento de riesgos, por lo que la coordinación internacional y la vigilancia permanente serán claves para garantizar el desarrollo exitoso de la justa mundialista.
