De la Redacción
El Buen Tono
La tensión en Oriente Medio volvió a encenderse luego de que Irán e Israel intercambiaran ataques por primera vez desde el inicio del alto al fuego vigente desde el pasado 8 de abril. En medio de la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió el cese inmediato de las hostilidades y aseguró que continúan las conversaciones para alcanzar una nueva tregua.
El repunte de la violencia comenzó cuando Irán lanzó misiles contra territorio israelí entre la noche del domingo y la madrugada del lunes. Teherán afirmó que la acción fue una respuesta a un bombardeo israelí contra objetivos vinculados con Hezbolá en los suburbios del sur de Beirut, en Líbano.
Israel respondió con ataques aéreos dirigidos contra diversos puntos de Irán, incluida la capital, Teherán. Entre los objetivos señalados se encontraban sistemas de defensa y un complejo petroquímico.
Horas después de la escalada, las fuerzas armadas iraníes anunciaron el cese de sus operaciones militares contra Israel. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, sostuvo que su país mantiene abiertos los canales diplomáticos para buscar una solución al conflicto, aunque advirtió que podría responder con mayor fuerza si continúan los ataques en territorio iraní o en el sur de Líbano.
Por su parte, Israel rechazó las condiciones planteadas por Teherán para avanzar en las negociaciones. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que su país continuará actuando contra Hezbolá en territorio libanés y advirtió que cualquier intento de vincular la situación en Líbano con las tensiones entre Irán e Israel tendrá una respuesta contundente.
La nueva crisis también impactó en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent registró un aumento cercano al 5 por ciento debido al temor de afectaciones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de hidrocarburos. Sin embargo, los precios moderaron su avance tras el anuncio iraní de suspender los ataques.
Además, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, anunciaron restricciones a la navegación de embarcaciones israelíes en el mar Rojo, aumentando la preocupación sobre el comercio internacional.
Mientras Pakistán participa como mediador en las conversaciones, persisten desacuerdos sobre temas clave como el programa nuclear iraní, el alivio de sanciones económicas, la seguridad en Líbano y el control estratégico del estrecho de Ormuz.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, que observa con preocupación la posibilidad de una nueva escalada regional con repercusiones políticas y económicas a nivel global.
