AGENCIA
León, Gto.- La muerte de un joven repartidor de tortillas a manos de un elemento de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) volvió a colocar bajo escrutinio los protocolos de actuación policial y el uso de la fuerza letal en Guanajuato.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 11:30 horas de este miércoles en la colonia Jacinto López, sobre la calle José María Coss, casi esquina con José A. Godoy, donde el joven motociclista, de aproximadamente 20 años de edad, perdió la vida tras recibir disparos por parte de un agente estatal.
De acuerdo con la versión oficial de la Secretaría de Seguridad y Paz, los elementos realizaban labores de inteligencia, investigación y patrullaje preventivo cuando marcaron el alto al motociclista para efectuar una revisión. La dependencia aseguró que el conductor ignoró las indicaciones y posteriormente habría intentado embestir a los uniformados con la motocicleta.
Sin embargo, el desenlace fatal ha generado interrogantes sobre si era necesario recurrir al uso de un arma de fuego para detener a un joven cuyo principal medio de trabajo era precisamente la motocicleta en la que realizaba repartos de tortillas.
Testigos y habitantes de la zona observaron la movilización policiaca y el acordonamiento del área, mientras el cuerpo del joven permanecía junto a su vehículo. La escena provocó indignación entre vecinos, quienes cuestionaron que un operativo preventivo terminara con una persona muerta.
Aunque la corporación sostiene que existía un riesgo inminente para la integridad de los agentes, especialistas en seguridad han señalado en diversos casos similares que el empleo de la fuerza letal debe ser el último recurso disponible y estar plenamente justificado conforme a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.
Tras los hechos, el elemento involucrado solicitó apoyo de los servicios de emergencia y fue puesto a disposición del Ministerio Público, que deberá determinar si la actuación policial se ajustó a los protocolos establecidos o si existió un uso excesivo de la fuerza.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso se suma a una larga lista de episodios que han alimentado la desconfianza ciudadana hacia las corporaciones de seguridad, particularmente cuando los operativos terminan con civiles muertos y versiones encontradas sobre lo ocurrido. La exigencia de transparencia y rendición de cuentas vuelve a cobrar fuerza ante un hecho que ha conmocionado a la población leonesa.
